Capturan a tres policías por extorsión a joven en alcabala de Zulia
Los funcionarios de la PNB fueron detenidos tras una denuncia viral en redes sociales sobre actos de extorsión en el punto de control de Sinamaica.
En Venezuela, la descomposición institucional continúa generando alarma ciudadana. Esta vez, el caso ocurrió en Zulia, donde tres funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) fueron arrestados tras ser acusados de extorsionar a un joven que regresaba desde Colombia con una suma considerable de dinero en efectivo.
El hecho se registró el pasado lunes 13 de abril en la alcabala de Sinamaica, cuando el ciudadano fue interceptado por los uniformados. Durante una requisa, los agentes descubrieron que el joven llevaba consigo 1.435 dólares y, según su denuncia difundida en redes sociales, le exigieron una parte del dinero a cambio de no involucrarlo falsamente en un delito.
“¿Cuánto vale tu libertad?”, fue una de las frases que, de acuerdo al testimonio, utilizaron los oficiales como mecanismo de intimidación. El afectado relató que, al negarse inicialmente, fue amenazado con ser detenido si no accedía a sus exigencias. Ante el temor por su integridad, terminó entregando el dinero.
La publicación en redes sociales desató indignación pública y motivó una rápida respuesta institucional. El comandante general de la PNB, Rubén Santiago, confirmó que se inició una investigación interna que derivó en la detención de los tres funcionarios implicados: el inspector David Jesús Reyes Lozano, el primer oficial Yoban José Pérez Silva, y el agente Kender De Jesús Sencial Pirela.
El caso también fue abordado por el ministro de Interior, Diosdado Cabello, quien afirmó tajantemente que el gobierno no tolerará corrupción dentro de sus filas:
“Aquí se aplica la ley, caiga quien caiga. El que se desvíe, que responda y asuma las consecuencias”, sentenció.
Este nuevo episodio de corrupción policial desnuda una problemática estructural que afecta la confianza de los ciudadanos en los cuerpos de seguridad del Estado. Las alcabalas, que deberían ser puntos de control para garantizar la seguridad, se han convertido en escenarios de abuso y extorsión sistemática en muchas regiones del país.
Más allá de la captura de estos tres funcionarios, lo que urge es una revisión profunda del sistema, que incluya formación ética, supervisión efectiva y consecuencias reales para quienes usen el uniforme como escudo para delinquir.
AGENCIAS / pedroluisgimenezserrada@gmail.com / CNP: 21337