Ajuste salarial en Venezuela apunta a modelo mixto con bonos y salario base
Economistas prevén incremento “modesto” del salario junto a mayor peso de bonificaciones en el ingreso de trabajadores públicos.
Las expectativas en torno a un posible ajuste salarial en Venezuela continúan en aumento, tras el anuncio de la vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez, quien confirmó que el Ejecutivo nacional evalúa una revisión de ingresos prevista para el 1 de mayo, aunque sin precisar cifras ni mecanismos de aplicación.
El escenario ha abierto un debate en el ámbito económico sobre la estructura que podría adoptar esta actualización, en un contexto marcado por la alta dependencia de bonificaciones como complemento del ingreso mensual.
El economista José Guerra planteó que una de las opciones sobre la mesa sería un esquema mixto, en el que se combine un incremento limitado del salario base con un refuerzo en los bonos otorgados al sector público.
Escenario de incremento moderado
De acuerdo con sus estimaciones, el salario mínimo podría ubicarse entre 30 y 40 dólares, mientras que los bonos mensuales alcanzarían alrededor de 50 dólares adicionales. En conjunto, el ingreso total podría situarse en un rango aproximado de 80 a 100 dólares.
Actualmente, el salario mínimo en Venezuela se mantiene en 130 bolívares, equivalente a cerca de 0,26 dólares al tipo de cambio oficial, lo que refleja la profunda pérdida del poder adquisitivo del ingreso base.
En paralelo, el denominado bono de Guerra Económica se ha consolidado como el principal mecanismo de compensación salarial. Este se ubica en 150 dólares para trabajadores activos de la administración pública, alrededor de 131,86 dólares para jubilados y unos 60 dólares para pensionados.
Bonos con mayor protagonismo
En caso de concretarse el ajuste en la línea planteada, los bonos podrían incrementarse hasta 200 dólares para trabajadores activos, cerca de 180 dólares para jubilados y aproximadamente 110 dólares para pensionados, reforzando su peso dentro del ingreso total.
Este esquema confirmaría una tendencia creciente hacia la bonificación como eje central del ingreso laboral, desplazando progresivamente la importancia del salario base.
Impacto desigual en la estructura de ingresos
Analistas advierten que un ajuste de carácter mixto podría generar efectos desiguales dentro del sistema. Mientras los trabajadores activos se beneficiarían de la combinación entre salario y bonos, los pensionados —cuyo ingreso depende exclusivamente del salario mínimo— solo recibirían el incremento base.
Esta dinámica ampliaría las diferencias internas en la estructura de ingresos, consolidando un modelo en el que las bonificaciones adquieren mayor relevancia, aunque sin integrarse plenamente al salario formal.
A la espera del anuncio oficial del Ejecutivo, el debate económico se mantiene abierto sobre el alcance real del ajuste y su impacto en la economía venezolana durante 2026.
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