Trump y Petro sorprenden con reunión cordial y prometen avanzar en cooperación bilateral
Tras meses de tensiones y duros intercambios, el encuentro en la Casa Blanca mostró un gesto diplomático marcado por cordialidad y apertura al diálogo sobre narcotráfico y seguridad.
Un inédito giro en la relación entre Estados Unidos y Colombia se vivió este martes 3 de febrero en la Casa Blanca, donde los presidentes Donald Trump y Gustavo Petro sostuvieron su primer encuentro presencial tras meses de intercambios públicos tensos y declaraciones hostiles. El cónclave, celebrado a puerta cerrada y sin cobertura de prensa oficial, se desarrolló en un tono amistoso que sorprendió a analistas y diplomáticos por igual.
Al finalizar la reunión, que se prolongó por más de dos horas, Trump describió el diálogo como “muy bueno” y afirmó que “se llevó muy bien” con Petro, a quien calificó de “estupendo” pese a las discrepancias del pasado reciente. Por su parte, el mandatario colombiano resaltó la cordialidad del encuentro, indicando que los temores generados por las tensiones acumuladas no se materializaron frente a frente.
Históricamente marcados por acusaciones recíprocas —incluidas denuncias de narcotráfico y desafíos diplomáticos que llevaron incluso a la revocación de visas y sanciones—, ambos líderes contrastaron ese pasado con gestos de respeto mutuo en este nuevo capítulo. Trump y Petro abordaron temas de interés común, entre ellos los esfuerzos contra el narcotráfico y la seguridad regional, sin anunciar acuerdos concretos, pero abriendo canales de diálogo y cooperación para avanzar en acciones compartidas.
Un foco central de la conversación fue la lucha contra el flujo de drogas ilícitas, un desafío clave para Washington y Bogotá. Según Petro, el diálogo incluyó la entrega de una lista con nombres de presuntos capos de la droga cuya captura podría coordinarse entre ambos países, un gesto que apunta a la intención de trabajar de manera conjunta en inteligencia y operaciones transnacionales.
El intercambio también tuvo momentos simbólicos que destacaron el cambio de tono. Trump obsequió a Petro una copia autografiada de su libro The Art of the Deal con una dedicatoria elogiosa, mientras que el presidente colombiano lo invitó a visitar Cartagena de Indias, resaltando el valor cultural y turístico de Colombia. Petro incluso sugirió una reinterpretación del lema “Make America Great Again” para abarcar una visión más amplia de cooperación continental.
Aunque no se alcanzaron acuerdos formales, expertos consideran que el acercamiento representa un punto de inflexión diplomático importante. En palabras de analistas, este gesto de cordialidad podría contribuir a destensar una relación que estuvo cerca de un quiebre por tensiones sobre política exterior, sanciones y lucha antidrogas, y abrir paso a negociaciones más profundas en el futuro.
La reunión también tocó temas como la situación en Venezuela, la seguridad regional y la posibilidad de cooperación en iniciativas energéticas y de desarrollo, reflejando la complejidad de los vínculos entre ambos países y la necesidad de mantener canales de comunicación abiertos ante desafíos compartidos.
Para analistas, el valor de este encuentro no reside tanto en compromisos concretos, sino en el cambio de tono y la disposición de ambos líderes a dialogar más allá de las diferencias ideológicas, lo que podría traducirse en beneficios tanto políticos como económicos para la región.
Con gestos diplomáticos, intercambio de regalos y una conversación que superó las expectativas generadas por meses de tensiones, la reunión entre Trump y Petro marca, al menos simbólicamente, un nuevo rumbo en la relación bilateral, con la esperanza de avanzar hacia soluciones conjuntas en seguridad, narcotráfico y otros desafíos compartidos.
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