VIDA & SALUD

Cortisol: la hormona esencial que las redes sociales han convertido en villana

Especialistas advierten que el cortisol no es el enemigo que muestran las redes sociales y explican cuándo sus niveles elevados pueden representar un problema de salud.

En los últimos meses, términos como “cara de cortisol” y “cuerpo de cortisol” se han viralizado en redes sociales, donde miles de usuarios atribuyen a esta hormona problemas como aumento de peso, hinchazón facial e incluso caída del cabello.

Sin embargo, especialistas en endocrinología y salud advierten que gran parte de esta información carece de respaldo científico y puede generar confusión sobre una hormona que resulta indispensable para la vida.

El cortisol, conocido popularmente como la “hormona del estrés”, es producido por las glándulas suprarrenales y participa en numerosos procesos esenciales del organismo. Lejos de ser un enemigo, ayuda a mantener el equilibrio corporal y permite responder a las exigencias diarias.

¿Qué es el cortisol y para qué sirve?

Según explica el doctor Xand van Tulleken, el cortisol es una hormona fundamental que el cuerpo regula cuidadosamente a través de una compleja interacción entre el cerebro y las glándulas suprarrenales.

Entre sus funciones más importantes destacan:

  • Regular el metabolismo de grasas, proteínas y carbohidratos.
  • Controlar los niveles de glucosa en sangre.
  • Ayudar a mantener la presión arterial.
  • Reducir procesos inflamatorios.
  • Participar en el ciclo natural de sueño y vigilia.
  • Proporcionar energía para afrontar situaciones de estrés.

Los expertos coinciden en que sin cortisol el organismo no podría funcionar correctamente.

Por qué el estrés puede aumentar sus niveles

El cortisol forma parte del mecanismo natural de supervivencia del cuerpo. Cuando una persona enfrenta una situación estresante, el organismo libera una cantidad adicional de esta hormona para facilitar una respuesta rápida.

El profesor John Wass señala que el estilo de vida moderno puede favorecer niveles más elevados de estrés debido a factores como la hiperconectividad y la dificultad para desconectarse de las responsabilidades laborales y personales.

No obstante, los especialistas subrayan que los niveles de cortisol fluctúan de forma natural durante el día. Generalmente son más altos por la mañana y disminuyen progresivamente hacia la noche, siguiendo el ritmo circadiano del cuerpo.

La verdad detrás de la “cara de cortisol”

Una de las afirmaciones más repetidas en internet sostiene que el cortisol es el responsable directo de la hinchazón facial o del aumento de grasa abdominal.

Sin embargo, los expertos consideran que esta explicación simplifica en exceso una realidad mucho más compleja.

El profesor Daryl O’Connor explica que la única forma fiable de conocer los niveles de cortisol es mediante pruebas médicas específicas, como análisis de sangre o saliva.

Por su parte, Van Tulleken afirma que conceptos como “cara de cortisol” suelen difundirse sin suficiente base científica y pueden atribuir erróneamente al cortisol cambios físicos que tienen múltiples causas posibles, entre ellas:

  • Falta de sueño.
  • Consumo excesivo de sal.
  • Ingesta de alcohol.
  • Determinados medicamentos.
  • Cambios hormonales.
  • Factores metabólicos.

Cuando el cortisol sí puede convertirse en un problema

Aunque el cortisol es necesario para la salud, niveles excesivamente elevados durante largos períodos pueden estar asociados a trastornos médicos.

Uno de los casos más conocidos es el Síndrome de Cushing, una enfermedad caracterizada por una producción excesiva de cortisol debido a alteraciones hormonales o al uso prolongado de ciertos medicamentos.

En estas situaciones pueden aparecer síntomas como aumento de peso, acumulación de grasa en la cara y el abdomen, alteraciones del sueño, ansiedad, cambios de humor y problemas metabólicos.

Los especialistas destacan que estos casos requieren diagnóstico y tratamiento médico, por lo que no deben confundirse con situaciones cotidianas de estrés.

Cómo mantener un equilibrio saludable

Los expertos coinciden en que la mejor estrategia para controlar los efectos negativos del estrés no consiste en comprar suplementos virales ni seguir tendencias de internet, sino en adoptar hábitos saludables.

Entre las recomendaciones respaldadas por la evidencia científica destacan:

  • Dormir entre siete y nueve horas por noche.
  • Mantener una alimentación equilibrada.
  • Realizar actividad física regularmente.
  • Practicar técnicas de relajación y respiración.
  • Reducir la exposición prolongada al estrés.

Además, ante cambios físicos importantes o síntomas persistentes, recomiendan acudir a un profesional de la salud para una evaluación adecuada.

Mientras las redes sociales convierten al cortisol en protagonista de múltiples tendencias, la ciencia recuerda que esta hormona es una pieza clave para el funcionamiento del organismo. El verdadero desafío no es eliminar el cortisol, sino aprender a gestionar el estrés y mantener el equilibrio que permite preservar la salud a largo plazo.

Agencias/ pedroluisgimenezserrada@gmail.com / CNP: 21337