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Ramírez y Quintero, los nuevos referentes de la Vinotinto ante Turquía en Fort Lauderdale

En vísperas del amistoso del 6 de junio contra Turquía en Fort Lauderdale, los jugadores Jesús Ramírez y Teo Quintero revelaron cómo el técnico Oswaldo Vizcarrondo está construyendo una nueva identidad táctica en la Vinotinto, con énfasis en disciplina, polivalencia y recambio generacional.

La Vinotinto llega a su cita en territorio estadounidense bajo una nueva hoja de ruta. Este sábado 6 de junio, la selección venezolana enfrentará a Turquía en el Chase Stadium de Fort Lauderdale, Florida, a las 7:00 PM hora local, en el primero de dos amistosos de la fecha FIFA que cierra la preparación antes del arranque del Mundial 2026. El rival no es menor: Turquía llega en un momento positivo tras haber conseguido una contundente victoria por 4-0 ante Macedonia del Norte en su duelo previo, mientras que Venezuela viene de igualar sin goles con Uzbekistán en su última presentación.

En ese contexto, dos de los jugadores llamados a ocupar protagonismo en este nuevo ciclo, el delantero Jesús Ramírez y el defensor Teo Quintero, hablaron abiertamente sobre lo que está construyendo el técnico Oswaldo Vizcarrondo al frente de la selección nacional.

Uno de los aspectos que más resaltaron ambos jugadores fue el impacto que tiene la experiencia de Vizcarrondo como exdefensor profesional sobre su conducción del equipo. Quintero explicó que esa vivencia directa en el campo genera una comunicación más fluida con los jugadores: “Eso siempre te da un plus porque sus consejos ayudan a mejorar, que él haya jugado en esa posición es muy positivo y lo valoro”, señaló el zaguero en una entrevista con La Vinotinto Radio este 4 de junio.

La disciplina es otro pilar central del nuevo esquema. Según Quintero, cuando los jugadores llegan de sus clubes, el seleccionador realiza una presentación con indicaciones y principios que deben cumplirse sin excepción: “Tenemos ciertas pautas que quiere que cumplamos. Hay un poco de todo, pero más que nada sería ser disciplinado, llegar temprano a las charlas y los entrenamientos, además de ser respetuoso con los compañeros. Son cosas normales, pero básicas”, precisó.

La baja de Salomón Rondón, máximo goleador histórico de la Vinotinto, es uno de los elementos que más atención ha generado en torno a esta convocatoria. Vizcarrondo excluyó tanto a Rondón como a Jefferson Savarino de la lista por razones relacionadas con el comportamiento y la integración dentro del grupo, en una decisión que dejó en claro que el técnico no está dispuesto a hacer excepciones por nombre o trayectoria.

Ante esa realidad, Ramírez fue consultado directamente sobre si aspira a convertirse en el nuevo referente ofensivo de Venezuela. La respuesta fue elocuente por su humildad: “La vara que dejó es muy alta, lo respeto mucho por eso. No tomo ese papel, soy un trabajador que siempre trata de hacer las cosas bien, eso es lo que me dio la posibilidad de estar en la selección”, declaró.

El delantero también habló de las sociedades que está construyendo con los extremos, y destacó especialmente su compenetración con David Martínez: “Me gusta porque al entrenar y jugar con él, como ocurrió contra Uzbekistán, siempre mira el desmarque diagonal del delantero”, detalló, apuntando a uno de los automatismos que Vizcarrondo busca consolidar.

Tácticamente, la Vinotinto que está moldeando Vizcarrondo no es un equipo de sistema único. Ramírez explicó que el seleccionador busca que sus jugadores dominen múltiples estructuras: “Cuando jugamos contra Uzbekistán, lo hicimos con línea de 5, también hay que saber cómo jugar con línea de 3, pero personalmente me gusta la línea de 4”, precisó.

El delantero también marcó la diferencia entre lo que se le pide en la selección y su rol en el CD Nacional: en su club debía trabajar más el apoyo, bajar al balón y liberar espacios para los mediocampistas. En la Vinotinto, en cambio, los extremos le dan movilidad desde afuera y él puede proyectarse más hacia el arco rival. Para el partido de hoy, el cuerpo técnico apostará por jugadores jóvenes y con vocación ofensiva en el bloque atacante, en línea con el perfil de recambio que Vizcarrondo ha dejado claro desde su llegada al cargo.

Por su parte, Teo Quintero resaltó su capacidad de adaptarse a distintas posiciones dentro de la línea defensiva, una virtud que puede resultar clave en un equipo que experimenta con sistemas. En la Vinotinto su rol principal es el de central, mientras que en el Sparta Rotterdam de los Países Bajos suele cubrir la banda izquierda como lateral. “Una de mis virtudes es saber adaptarme a distintas posiciones de la línea defensiva. Así que, si debo jugar de lateral izquierdo, estoy preparado”, aseguró. Sin embargo, reconoció sentirse más cómodo en el centro de la zaga.

Tras el amistoso de este sábado en Fort Lauderdale, la selección se trasladará a Illinois para cerrar la doble fecha. El 9 de junio, la Vinotinto enfrentará a Irak en el SeatGeek Stadium de Chicago, en otro duelo contra una selección mundialista que permitirá a Vizcarrondo ajustar piezas y probar variantes antes del inicio del torneo.

El duelo contra Turquía tendrá además un valor histórico particular: será el primer enfrentamiento entre ambas selecciones absolutas en toda la historia.

Lo que está construyendo Vizcarrondo en la Vinotinto tiene la paciencia de quien piensa en proceso y no en resultado inmediato. La apuesta por jugadores como Ramírez y Quintero —trabajadores, adaptables, sin ego que supere al colectivo— responde a una filosofía clara: levantar una selección sobre bases sólidas de disciplina y compromiso. El amistoso contra Turquía en Fort Lauderdale será la primera prueba pública de ese proyecto ante un rival mundialista de alta exigencia. Si la nueva identidad de la Vinotinto comienza a tomar forma esta noche, Venezuela tendrá razones para mirar con esperanza hacia las próximas Eliminatorias.

AGENCIAS / pedroluisgimenezserrada@gmail.com / CNP: 21.337